El fixture no deja que le falten el respeto. Si alguien quiere adelantarse, le señala la próxima fecha. En el caso de Atlético es Ferro, el domingo, a las 16, con arbitraje de Yamil Possi, y seguro servirá para que Deivis Barone vuelva a pisar una cancha tras 45 días, operación y recuperación mediante. Sin embargo, su espíritu competitivo lo obliga a mirar todo el espectro del futuro inmediato del "decano", y allí aparecen los cuartos de final de la Copa Argentina. De eso, su vuelta y los siete puntos de plenitud que alcanzó, habla "Animal".
"Es relativo, pero si no se jugaba la Copa hubiese sido feo. Gracias a Dios la tenemos y nos va bien", analiza cuando la participación en la torneo parece tener el único fin de no poner en riesgo la categoría en las próximas temporadas. "Antes del partido contra Rafaela, medio en broma y medio en serio, les pedía a mis compañeros que por favor ganen así podía jugar en cuartos", confesó el defensor.
Hoy, a las 22, del partido entre Sarmiento de Resistencia y Racing saldrá el rival de Atlético en esa instancia y con él, un indicio de la sede. "Prefiero jugar en Catamarca contra Racing, que viene muy golpeado", elige el uruguayo con un detalle a aclarar: el lugar del partido dependerá del ganador, ya que si pasan los chaqueños, será difícil moverlos de su nuevo estadio (la "academia" no pudo). Mientras que si avanza Racing, Catamarca y las autoridades "decanas" ya dieron el OK para alojar allí el duelo.
Ahora bien, con media defensa suspendida, el duelo con el "verdolaga" casi con seguridad lo alistará de vuelta y por más que los cañones apunten a la Copa, volver a jugar es alegría suficiente. "Estoy un poco falto de ritmo pero me pone muy contento volver a entrenarme a la par de mis compañeros. La rodilla no me molestó para nada", dijo el jugador, que formó parte de la dupla de centrales en el equipo de suplentes que ayer jugó contra un combinado liguista.
"Fue muy duro verlo desde afuera. Muy duro, pero te das cuenta de muchísimas cosas que adentro no se ven. No entendí cuando la hinchada se puso mala con nosotros", reveló el jugador. "Nadie quiere entrar a una cancha a perder. El grupo siempre quiso dar vuelta esto", agregó.
Sobre el final, la tentación vuelve a aparecer. "Al principio de la Copa, muchos equipos no le dieron importancia pero mientras fue avanzando se fueron lamentando. Pasar de fase suma para el currículum de nosotros y si la ganás podés jugar un torneo internacional, algo que es hermoso", analizó como si ya estuviese en cancha. Como si nunca se hubiera ido.